La dirigente liderará el gremio de la sanidad hasta 2030 tras obtener el 90% de los votos. Además, ratificó su cargo nacional en FATSA junto a Héctor Daer, cruzó con dureza a los empresarios y defendió la vigencia de los convenios colectivos frente a los salarios bajos.
La Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) filial San Francisco definió su conducción para los próximos cuatro años. En una entrevista con Radio Estación, Gabriela Sidler repasó las sensaciones que dejó el masivo respaldo en las urnas, analizó la compleja realidad económica que atraviesa el sector de la salud privada local y dejó definiciones contundentes sobre los derechos laborales en tiempos de flexibilización.
A pesar de presentarse la «lista única», el proceso electoral reflejó un fuerte compromiso de las bases. “Nuestro periodo 2026 y 2030 fue reelegido con un condimento especial: tuvimos casi un 90% de votos. La gente se tomó el tiempo para ir a votar aún siendo lista única, creo que reafirma mucho más el compromiso que tengo hacia los trabajadores y las trabajadoras de salud”, expresó Sidler.
Al trazar un diagnóstico sobre San Francisco, la dirigente describió un panorama «muy convulsionado» debido al factor inflacionario y el mal uso de las nuevas normativas. “En esta vorágine de la libertad, de este mal uso de la libertad, muchos empresarios creen que tienen la potestad para hacer lo que quieran. Estamos teniendo conflictos, sobre todo en una clínica muy céntrica, donde el mayor conflicto es la falta de personal que no se renueva cuando se retira, sino que le sumamos un destrato y maltrato”, denunció públicamente, anticipando que ya se encuentran realizando rigurosas inspecciones laborales.
Frente al temor generalizado de perder el empleo al iniciar acciones legales, Sidler fue tajante: “Para poder denunciar un maltrato y un destrato, el que tiene que enviar el telegrama es el trabajador o la trabajadora, asesorado por nuestro abogado… Yo les aseguro que todas las veces que tuvimos que hacer un telegrama por esta situación, ninguno de esos trabajadores fue despedido. Quien deja vulnerar sus derechos, quien permite el abuso de otras personas, es quien tiene más riesgo de perder el trabajo”.
Asimismo, recordó que aunque la Ley de Contrato de Trabajo haya sufrido modificaciones recientes, los convenios colectivos de la sanidad siguen plenamente vigentes y actúan como escudo legal.
Pensando en el futuro de la disciplina, ATSA continúa potenciando el Instituto Madre Teresa de Calcuta, donde se dicta la carrera de enfermería profesional con niveles récord de matriculación.
Respecto al avance tecnológico, la prosecretaria dejó una curiosa e interesante lectura humana: “Es una carrera que sabemos que tiene futuro, que no va a desaparecer como muchas otras, porque si hay algo que la inteligencia virtual no puede hacer es sustituir al ser humano en la atención paciente-enfermero. Deberíamos traer millones de robots para que atiendan al paciente y hay cuestiones que no va a poder asistir”. De igual manera, anunció un nuevo convenio de pasantías con la Municipalidad para que los estudiantes asistan en guarderías y colegios primarios enseñando el uso del cepillo de dientes, promoviendo la inserción comunitaria.
La validación a la gestión de Sidler no es solo local. El pasado 7 y 8 de mayo se celebraron los comicios de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA), donde la sanfrancisqueña renovó su cargo como prosecretaria gremial nacional, acompañando en la mesa chica al secretario general Héctor Daer y al adjunto Miguel Ángel Zubieta. “Ser la primera mujer que integra la lista siendo del interior del interior es un orgullo porque es un reconocimiento a mi trabajo”, valoró.

Actualmente, desde esa posición nacional da batalla en medio de una paritaria trabada para el mes de mayo donde las cámaras empresarias se niegan a otorgar los incrementos solicitados bajo la excusa de la crisis. “Todos sabemos que la crisis tan abrupta como manifiesta no es así, porque cada vez que vas a un establecimiento privado, 5.000 pesos es lo menos que pagás. El poder adquisitivo cada vez es más chico… Quienes vamos al supermercado sabemos que el 1,5% de inflación no existe ni existió”, fustigó.
Para cerrar, la titular recordó que las puertas del sindicato en calle Garibaldi 43 están abiertas de corrido de 8:00 a 16:00 hs y dejó un fuerte mensaje doctrinario: “Vengan al sindicato, no crean todo lo que dicen… Sin sindicato no hay derechos laborales”.
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