La Cámara de Diputados aprobó este jueves la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, en una sesión marcada por ausencias dentro del peronismo cordobés.
Entre ellas, se destacó la del diputado nacional sanfrancisqueño Ignacio García Aresca, quien no estuvo presente al momento de debatir y votar uno de los proyectos más trascendentes del año.
De los seis legisladores que responden al gobernador Martín Llaryora, sólo tres ocuparon sus bancas para fijar postura sobre la iniciativa del oficialismo nacional. La representación provincial quedó reducida a la mitad en una jornada clave para el futuro del régimen laboral argentino.
Ausencias que llamaron la atención
Según informaron, también estuvieron ausentes el exgobernador Juan Schiaretti y la diputada Alejandra Torres. En el caso de Schiaretti, desde su entorno señalaron que no pudo viajar a Buenos Aires debido al paro de aviones, mientras que Torres se encuentra de viaje en España.
En cuanto a García Aresca, no trascendieron oficialmente los motivos de su ausencia. El legislador tampoco había participado el día anterior del plenario de comisiones donde se firmaron los dictámenes que habilitaron el tratamiento del proyecto en el recinto.
Un voto que podía ser determinante
Las ausencias fueron leídas en ámbitos parlamentarios como funcionales al oficialismo en puntos sensibles de la reforma, particularmente en el artículo que propone la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), vinculado al financiamiento de despidos y que generó fuertes cuestionamientos durante el debate.
Ese mismo punto había sido rechazado días atrás en el Senado por la senadora Alejandra Vigo, esposa de Schiaretti, lo que agregó un condimento político adicional a la discusión.
Finalmente, los diputados cordobeses Carlos Gutiérrez, Carolina Basualdo y Juan Brügge fueron los únicos del oficialismo provincial que participaron de la sesión una vez alcanzado el quórum para iniciar el tratamiento.





