El referente del Partido Libertario en San Francisco, Germán Cassinerio, se refirió al debate por la reforma laboral y sostuvo que el proyecto “va a convertirse en ley” una vez que el Senado defina si acepta las modificaciones introducidas por la Cámara de Diputados o insiste con el texto original.
En declaraciones a la 102.5 explicó que, al haber sido el Senado la cámara de origen, ahora tiene dos opciones: aprobar el texto modificado por Diputados o insistir con su redacción inicial, para lo cual deberá igualar o superar el número de votos con el que fue aprobado en la cámara revisora. “De todos modos, yo creo que el proyecto va a salir y se va a convertir en ley”, afirmó.
“Argentina necesitaba una reforma laboral”
El dirigente sostuvo que el sistema laboral argentino “estaba obsoleto en muchos aspectos” y consideró que el país necesita reformas estructurales. “No existen leyes perfectas, pero Argentina hace mucho tiempo se debía una reforma laboral. Es un cambio importante y seguramente va a generar resistencias, como ocurre con toda modificación profunda”, señaló.
Según indicó, la norma apunta principalmente a dos ejes: reducir la informalidad y bajar la litigiosidad laboral. “Hoy Argentina tiene cerca del 40% del mercado laboral no registrado. Eso perjudica al trabajador y también al sistema previsional”, explicó.
En ese sentido, destacó la creación de un régimen de promoción del empleo destinado a facilitar la registración de trabajadores no formalizados mediante la reducción de cargas y aportes patronales por un período determinado. “La idea es que muchos trabajadores pasen del mercado informal al registrado”, indicó.
Cambios en indemnizaciones y juicios laborales
También hizo referencia a modificaciones en el cálculo de indemnizaciones y en los mecanismos de actualización de créditos laborales. Señaló que la ley establece nuevos criterios de actualización, topes en honorarios y la posibilidad de acordar pagos en cuotas, especialmente para pequeñas y medianas empresas.
“He visto pymes al borde de la quiebra por enfrentar uno o dos juicios laborales. Esto busca dar reglas claras tanto al trabajador como al empleador”, afirmó.
Asimismo, defendió los cambios en la organización de la jornada laboral, que contemplan esquemas más flexibles con límites mínimos de descanso. “Son herramientas modernas para actividades que tienen picos de trabajo en determinadas épocas del año”, explicó.
Respuesta a las críticas
Consultado sobre las advertencias de sectores opositores respecto a una posible precarización laboral, Cassinerio rechazó esa interpretación. “Hablar de precarización cuando el 40% de los trabajadores está en negro no es serio. La informalidad es la mayor precarización que existe”, sostuvo.
No obstante, reconoció que el debate legislativo mostró un bajo nivel de discusión. “Me dio vergüenza ajena el nivel del debate en el Congreso. Hay dirigentes que no están a la altura de la responsabilidad que tienen”, expresó, aunque reiteró su respaldo al contenido de la norma.
Importaciones y cierre de empresas
En otro tramo de la entrevista, el dirigente se refirió al impacto de la apertura de importaciones y a la situación de algunas empresas. Admitió que en los últimos años se produjo el cierre de miles de firmas en el país y consideró que el proceso de transformación económica “no será inmediato”.
“Las reformas estructurales llevan tiempo. Argentina necesita también una reforma impositiva, previsional y sindical. Son cambios profundos que generan reacomodamientos”, señaló.
Respecto a casos puntuales de cierres empresariales, indicó que existen herramientas legales como el procedimiento preventivo de crisis y consideró que cada situación debe analizarse en particular.
Finalmente, reiteró que la reforma laboral “es un paso necesario” y que, en caso de detectarse aspectos a corregir, podrán modificarse en el futuro mediante nuevas leyes o a través del control judicial.





