El intendente de San Francisco, Damián Bernarte, realizó un balance integral del año 2025 y lo definió como “intenso y complejo”, atravesado por un cambio de contexto económico que obligó a modificar la forma de gestionar, pero que cerró con resultados positivos en materia financiera, social y de obra pública.
“Fue un año donde cambiaron las reglas de juego. Cuando la inflación baja, hay que dejar la cuchilla y tomar el bisturí”, explicó el mandatario, en diálogo con Radio Estación 102.5, al describir el escenario económico nacional y su impacto en la administración local.
En ese sentido, sostuvo que la adaptación a esta nueva realidad generó “incomodidades”, aunque subrayó que el municipio logró sostener los servicios, avanzar con obras emblemáticas y mantener las cuentas equilibradas.
“El balance es positivo, pero fue un año complejo”, resumió.
Al puntualizar los principales logros de la gestión durante 2025, Bernarte colocó en primer lugar el equilibrio fiscal. “Hoy la gente valora que no se gaste más de lo que ingresa, y haber alcanzado ese equilibrio en las finanzas de la Municipalidad es un objetivo importante cumplido”, afirmó.
Como segundo eje, destacó la respuesta del Estado local ante el crecimiento de la demanda social. El intendente detalló que hubo incrementos del 40% en la entrega de medicamentos y en la asistencia alimentaria directa. “Preveíamos un aumento de la demanda social y haber podido sostenerla, en un contexto donde esa necesidad creció, es un hito importante de este año”, señaló.
El tercer logro que marcó el jefe municipal fue el avance y finalización de obras estratégicas que responden a una visión de ciudad a largo plazo. Entre ellas mencionó la apertura del Libertador Sur y Norte en el Centro Cívico, la refuncionalización del pasaje Cornaglia, y el avance de proyectos como la UPC, la bulevarización de avenida 9 de Julio y la recuperación del Parque Cincuentenario. Según Bernarte, se trata de intervenciones que “van a cambiar definitivamente la fisonomía de la ciudad hacia los próximos 30 años”.
De cara a 2026, el intendente planteó tres objetivos centrales. El primero es sostener la contención social frente al deterioro de las condiciones de vida. “No soy demasiado optimista y vemos una caída en las condiciones de vida de mucha gente. Poder sostener la demanda social es primordial”, remarcó.
El segundo desafío será mantener el equilibrio entre ingresos y egresos sin resignar calidad en los servicios municipales. En ese punto, recordó que San Francisco cuenta con 100% de agua potable, 95% de cobertura cloacal y 91% de gas natural, además de más de 35 kilómetros de pavimento ejecutados en los últimos cuatro años. “Que ese sistema se mantenga o mejore es un objetivo clave”, sostuvo.
El tercer objetivo es concluir las obras públicas en marcha. “Queremos ver hecho realidad lo que primero visionamos en la cabeza y después en el papel. Eso va a generar un San Francisco mucho más moderno, donde la tradición le dé la mano al presente y al futuro”, expresó.
Bernarte también destacó los avances en modernización y digitalización del municipio. Señaló como motivo de orgullo la aplicación municipal, inexistente antes de su gestión, que hoy ofrece 16 servicios a un clic. “La idea es que el vecino tenga que concurrir lo menos posible a dependencias municipales y pueda vincularse desde su casa”, explicó.
Consultado sobre el contexto político y económico, consideró que actualmente “lo económico está por delante del análisis político” debido a la crisis inflacionaria que atravesó el país. Si bien aclaró que está convencido de que “la economía debe estar subordinada a la política”, reconoció que hay momentos históricos en los que el foco social se posa en la previsibilidad económica.
Respecto a una eventual reelección en 2027, Bernarte fue claro:
“San Francisco es mi lugar en el mundo. Me gustaría participar de las elecciones del 2027 y poner a consideración el trabajo realizado, pero son los vecinos los que van a decidir”.
En cuanto a la oposición, sostuvo que cumple un rol necesario dentro de la democracia y defendió el proceso de crecimiento de la ciudad desde 2007, iniciado durante la gestión de Martín Llaryora. “El progreso y el desarrollo de San Francisco son empíricamente verificables, no son palabras”, afirmó.
Sobre el escenario nacional, Bernarte expresó su deseo de que al presidente Javier Milei le vaya bien en la gestión:
“Ojalá que no solo haya equilibrio fiscal, sino un programa productivo, porque esta es una sociedad de trabajo. No hay mejor política social que generar empleo”, manifestó.
En la misma línea, respaldó la continuidad del modelo provincial y alentó a Llaryora a seguir apostando a la obra pública como motor de desarrollo.
Finalmente, el intendente dejó un mensaje a los vecinos de San Francisco, convocándolos a sostener “las ganas de trabajar, emprender y progresar” que caracterizan a la ciudad:
“Aun cuando los tiempos parezcan duros, siempre hemos tenido la capacidad de adaptarnos y salir adelante. El Estado municipal está para acompañar a los vecinos y un proceso de transformación que, sin dudas, será muy positivo”, concluyó.





