La mujer fue encontrada en una zanja en Chiapas tras más de tres meses de búsqueda. Sus hijos están a salvo y el padre fue detenido como principal sospechoso.
Un caso que conmocionó a los Estados Unidos sacude ahora a México tras el hallazgo del cuerpo sin vida de Makala Pendley, una madre estadounidense de 30 años que se encontraba embarazada de seis meses. La mujer apareció asesinada en una zanja de un pueblo de Chiapas, en el sur mexicano, luego de haber permanecido desaparecida junto a sus siete hijos durante más de tres meses. El hallazgo se produjo tras intensas tareas de búsqueda por parte de las autoridades locales.
Según los informes forenses y las declaraciones del fiscal Jorge Luis Llaven Abarca, la víctima llevaba entre 8 y 12 horas en el lugar al momento de ser encontrada y falleció a causa de un traumatismo craneal severo provocado por golpes brutales.
La hermana de la víctima, Jennifer Lambert, brindó crudos detalles sobre las condiciones del hallazgo, confirmando que el cuerpo de la joven presentaba signos de haber sido violado, golpeado y agredido de manera salvaje antes de ser abandonado sin ropa en el lugar.

Por el brutal crimen fue detenida su pareja, Joseph Jude Butler Jr., quien actualmente enfrenta cargos por femicidio. La fiscalía mexicana anunció que solicitará la pena máxima de 100 años de prisión para el acusado, quien ya contaba con un frondoso prontuario criminal en su país natal por delitos de robo, fraude, agresión y violación, además de tener una orden de arresto activa en el estado de Alaska.
En contraste con la tragedia, las autoridades informaron que los siete hijos de la mujer, cuyas edades oscilan entre 1 y 12 años, fueron encontrados sanos, salvos y en buen estado de salud en un barrio de San Cristóbal de las Casas. Actualmente, se iniciaron los trámites correspondientes con la Embajada de Estados Unidos para que sus familiares directos puedan viajar y hacerse cargo de la custodia de los menores.
La reconstrucción del caso determinó que la desaparición de la familia se había reportado formalmente el pasado 25 de febrero en el estado de Indiana, luego de que una trabajadora social advirtiera la ausencia de los menores.
De acuerdo con el testimonio de los allegados a la víctima, Pendley había decidido huir hacia territorio mexicano junto a Butler Jr. por el temor constante a perder la custodia legal de sus hijos, en el marco de una relación sentimental descrita como tóxica e intermitente que mantenían desde que ella tenía 16 años.
La convivencia de la pareja ya registraba antecedentes de violencia de género previos tanto en Indianápolis como en la ciudad mexicana de Mérida, Yucatán, donde las autoridades locales habían tenido que intervenir meses atrás dejando temporalmente a los niños bajo resguardo estatal antes de devolvérselos a su madre.
Tras conocerse el trágico desenlace, la familia expresó su profundo dolor y exigió el inmediato avance de la causa judicial, en un contexto regional alarmante donde la Fiscalía de Chiapas reportó que en lo que va del año ya se registraron 18 femicidios en dicho estado.





