A poco más de dos semanas del homicidio de Guillermo Gattino Chiarotto, el adolescente de 15 años que fue apuñalado mortalmente en una presunta pelea registrada en la tarde del último jueves en barrio Roque Roque Sáenz, continúan los interrogantes sobre la situación judicial del joven que propinó la puñalada mortal.
Se sabe que el adolescente apuntado escapó tras el crimen y que se entregó casi un día después en los Tribunales locales, en compañía de su abogado defensor Mario Ruiz. Luego, se determinó que sea trasladado al centro de detención juvenil Complejo Esperanza de la ciudad de Córdoba.
Nota – Operativo seguridad por el sepelio de adolescente.
Ahora bien, nos preguntamos sobre las variables del Régimen Penal Juvenil, por lo que este medio consultó a fuentes judiciales que hicieron distinción de diferencias y similitudes con Código Penal pautado para adultos.
En Argentina, el sistema penal juvenil establece una clara distinción entre imputabilidad y punibilidad, dos conceptos fundamentales para entender cómo se abordan judicialmente los delitos cometidos por menores de edad. En diálogo con fuentes judiciales, se detalló cómo se aplican las leyes en estos casos, especialmente en la Provincia de Córdoba, donde rige un procedimiento específico bajo la Ley Provincial N.º 11.035.
Nota – Se entregó acusado de apuñalar al Guille Chiarotto
A continuación, las preguntas y respuestas más frecuentes sobre imputabilidad y punibilidad de adolescentes en conflicto con la ley. Variables para entender cómo funciona la normativa de penalidad juvenil.
¿Desde qué edad son imputables los menores?
En nuestro país, los menores son imputables a partir de los 16 años. Esto significa que se los considera capaces de comprender la ilicitud de sus actos y, por lo tanto, pueden ser considerados responsables penalmente. Sin embargo, ser imputable no significa automáticamente ser punible.
¿Imputables o punibles? No es lo mismo
La punibilidad se refiere a la posibilidad legal de imponer una sanción penal. En Argentina, los adolescentes entre 16 y 18 años son punibles, es decir, pueden recibir penas si se demuestra su responsabilidad penal. Los menores de 16 años, aunque puedan haber cometido un delito, no pueden ser castigados con penas privativas de libertad.
Diferencias en el proceso según la edad
Un adolescente de 14 años que comete un delito no puede ser condenado ni privado de su libertad. En cambio, un joven de 16 años sí puede recibir una pena, aunque con reducciones en la escala penal: el mínimo se reduce en un tercio y el máximo a la mitad, en relación con lo que recibiría un adulto.
¿Quién investiga los delitos cometidos por menores de edad?
Desde la sanción de la Ley Provincial N.º 11.035, la Fiscalía de Instrucción es la encargada de investigar los delitos supuestamente cometidos por menores, como ocurre con los adultos. Sin embargo, el proceso penal juvenil tiene particularidades, ya que se deben garantizar los derechos propios.
Un juicio dividido en dos etapas
Para los adolescentes punibles, el juicio se divide en dos fases: primero se establece la responsabilidad penal (si el hecho existió y si fue autor o partícipe), y luego se abre un período de prueba de un año, en el que el joven debe cumplir pautas de conducta. Solo si incumple estas pautas o se considera necesario, se avanza con la etapa de imposición de pena.
¿Qué penas pueden recibir?
Los adolescentes pueden recibir las mismas penas que los adultos, pero siempre atenuadas. Además, estas penas se cumplen en espacios diferenciados. En Córdoba, son trasladados al Complejo Esperanza, donde se alojan tanto adolescentes punibles como no punibles, en sectores separados según su edad, tipo de delito u otros criterios. En algunos casos excepcionales, los jóvenes pueden ser derivados al Servicio Penitenciario Provincial, donde permanecen separados de la población adulta.
¿Qué pasa si se juzga cuando ya es mayor?
Si un joven comete un delito a los 17 años, pero es juzgado cuando ya alcanzó la mayoría de edad, se le aplica el régimen penal juvenil, ya que lo determinante es la edad al momento del hecho. Lo mismo ocurre si el delito recién se denuncia después de que cumplió 18.
¿Los antecedentes cuentan cuando es adulto?
Si fue condenado por un delito cometido siendo menor, ese antecedente queda registrado en su prontuario, lo que puede incidir en futuros procesos judiciales si reincide ya siendo mayor.
Complejo Esperanza: el único centro especializado en Córdoba
Actualmente, Córdoba cuenta con un único establecimiento para la detención y tratamiento de menores infractores: el Complejo Esperanza, ubicado en la ciudad Capital, que funciona tanto como un espacio de protección de derechos como de resguardo judicial. Allí se realizan las derivaciones tanto por medidas tutelares como por razones procesales, como el riesgo de fuga o entorpecimiento de la investigación.
El proceso penal juvenil en Córdoba no puede extenderse más de 18 meses, según lo establece la normativa provincial. Si un adolescente se fuga del complejo, se activa un protocolo de búsqueda y es reintegrado al mismo centro, como ocurre con los adultos.
El acusado por el crimen de Guillermo G. Chiarotto fue trasladado al Complejo Esperanza




