Pasajeros en Beijing se identifican a través de un reconocimiento biométrico. El método permite reemplazar los billetes y las tarjetas para pagar el traslado.
China dio un paso gigante en el avance tecnológico del transporte público a través de la tecnología. En la ciudad de Beijing los pasajeros colocan la palma de la mano y a través de un reconocimiento biométrico pueden pagar el pasaje.
En ese sentido, los usuarios de la línea Daxing Airport Express ya no necesitan dinero ni tarjetas para abonar su viaje, lo hacen a través de la aplicación WeChat, una app multipropósito de origen chino que se suma a la revolución informática que acontece en estos tiempos.
La app funciona utilizando la captura de una imagen de la huella dactilar para comprar billetes. Los usuarios registran su mano para validar el viaje y asociarlo a sus datos y así utilizarlo como el primer paso de este sistema biométrico.





