La iniciativa impulsada por el Gobierno de Javier Milei obtuvo 42 votos a favor y 21 en contra. Entre los principales cambios, propone modificar los criterios para las internaciones involuntarias y otorgar mayor protagonismo a las evaluaciones médicas.
El Senado de la Nación aprobó la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental, una iniciativa impulsada por el Gobierno nacional que modifica los criterios para disponer internaciones sin consentimiento y propone cambios en el abordaje de los padecimientos mentales y los consumos problemáticos.
El proyecto obtuvo 42 votos afirmativos y 21 negativos, y ahora deberá ser tratado por la Cámara de Diputados para continuar con su trámite legislativo.
Qué cambia con la reforma
Uno de los puntos centrales de la propuesta es la modificación de las condiciones para internar a una persona sin su consentimiento cuando exista un riesgo grave para su vida, su integridad física o la de terceros.
La iniciativa amplía el protagonismo de las evaluaciones médicas al momento de determinar la necesidad de una internación y modifica los mecanismos de control previstos en la legislación vigente. Aunque contempla instancias de revisión y notificación a la Justicia, los cambios abren el debate sobre las garantías para evitar decisiones arbitrarias y proteger la autonomía de las personas que atraviesan una crisis de salud mental.
La ley sancionada en 2010 establece que las internaciones involuntarias deben ser excepcionales, utilizarse cuando no existan alternativas terapéuticas eficaces y responder a una situación de riesgo cierto e inminente. Además, contempla evaluaciones interdisciplinarias y mecanismos de control judicial.
La reforma propone modificar ese esquema y vuelve a poner en discusión los límites de la intervención médica y estatal en situaciones que involucran la salud mental.
Consumos problemáticos y modalidades de atención
Otro de los ejes del proyecto es el abordaje de los consumos problemáticos, incluidas las conductas adictivas vinculadas con el juego, como la ludopatía.
La iniciativa también contempla modificaciones en la organización de los servicios y las modalidades de atención, con participación de profesionales de distintas disciplinas.
Sin embargo, uno de los aspectos centrales del debate es la disponibilidad de recursos para garantizar tratamientos adecuados. Los equipos interdisciplinarios, los profesionales especializados, la atención ambulatoria y los dispositivos comunitarios cumplen un papel importante para ofrecer alternativas a la internación.
La falta de estas herramientas puede llevar a que la hospitalización se convierta en una respuesta ante la ausencia de otras opciones de tratamiento y acompañamiento.
Un debate sobre el modelo de atención
La Ley Nacional de Salud Mental vigente promueve un modelo de atención comunitario, basado en los derechos humanos y en la integración de la salud mental al sistema general de salud.
La reforma impulsada por el oficialismo reabre la discusión sobre ese enfoque, las condiciones para disponer internaciones involuntarias y las garantías destinadas a proteger los derechos de las personas con padecimientos mentales.
Tras la aprobación en el Senado, la iniciativa quedó en manos de la Cámara de Diputados, donde continuará el debate legislativo antes de una eventual sanción definitiva.





