Juan Videla es un vecino de barrio Bouchard que tiene una conexión muy especial con un arte milenario llamado «Bonsái». Su jardín tiene más de 200 ejemplares y tiene una energía muy particular. En este sentido, hablamos con el especialista para que nos comente como inició su historia con esta disciplina.
«En mi patio es el lugar donde trabajo, hay muchas plantas que tienen muchos años, algunas se fueron recolectando, incluso algunas tienen más de 100 años. Hay plantas de todo tipo, en 30 años se junta de todo», exclamó Juan.
Las raíces entre Juan y el Bonsái comenzaron hace 30 años. «En el año 2004 dejé la otra actividad que hacía, y le dedique mucho más tiempo a los bonsái , tuve un persona que me orientó en este arte, después con la llegada del Internet la cosa fue mucho más sencilla», señaló.

¿Qué es el Bonsái?
El bonsái es una disciplina muy conocida. Consiste en cultivar árboles y arbustos en macetas y controlar sus dimensiones por medio de técnicas como el trasplante, la poda, el alambrado o el pinzado, de forma tal que se mantengan de un tamaño mucho menor al que alcanzarían en circunstancias naturales.

De lo que no se sabe tanto, al menos en el mundo occidental, es de los beneficios que esta actividad puede tener para la salud de quienes la practican. En el mundo occidental, esos beneficios comenzaron a ser tenidos en cuenta hace no mucho tiempo. Un estudio realizado en la Universidad de Ciencias de la Vida y el Medio Ambiente de Breslavia, Polonia, en 2008 caracterizaba este “arte de la miniaturización” como una “disciplina especial del conocimiento, conectada con la filosofía, la pintura, la escultura, la arquitectura y la jardinería”.

«El bonsái es un arte milenario, para que sea un arte tiene que participar la mano del hombre, este arte es cada vez más complicado, cada vez hay que saber más de diseño. Es algo muy bueno, porque es la conexión del hombre con la planta, con el agua, con la tierra, con el sol y la naturaleza», indicó Juan.

Por otra parte, señaló que es algo que significa mucho para la vida de Videla. «Este arte significa mucho, es una conexión con la tierra. Antes estaba descolocado y el bonsái me alineó, a muchos le pasa eso, hay personas que hacen 10 años que están con nosotros y las plantas les cambiaron la vida», concluyó.
Por Luis «Pitu» Giordano





