El valor FOB de la carne vacuna argentina se ubicó un 18% por encima del promedio histórico y un 31% más alto que hace un año. La mejora responde tanto al contexto internacional como a una mayor participación de cortes de alto valor en las exportaciones.
Los precios internacionales de la carne vacuna continúan mostrando un desempeño sólido. En mayo de 2026, el valor FOB de la tonelada de res con hueso argentina alcanzó los 5.630 dólares, lo que representa un incremento del 31% respecto al mismo mes del año anterior y un 18% por encima del promedio histórico registrado entre 1960 y 2025.
El análisis muestra que, si bien los valores han atravesado importantes fluctuaciones a lo largo de las últimas décadas, actualmente la carne argentina atraviesa uno de sus mejores momentos en materia de cotizaciones internacionales.
Cortes premium impulsan el valor de las exportaciones
Uno de los factores que explica este escenario es la mayor participación de cortes de alto valor dentro del volumen exportado. Productos como la Cuota Hilton, la Cuota 481, la tapa de cuadril destinada a Brasil y el delantero para Israel superan incluso los precios alcanzados durante el pico internacional de 2022.
En contraste, los cortes destinados al mercado chino, como el garrón, el brazuelo y distintos cortes de vaca, si bien mejoraron durante el primer semestre, todavía se ubican entre un 10% y un 12% por debajo de los máximos registrados hace cuatro años.
China continúa siendo un mercado clave
Otro indicador relevante es el precio promedio CIF de las importaciones chinas de carne vacuna congelada con hueso, que en mayo alcanzó los 6.859 dólares por tonelada. La cifra representa una suba del 24% interanual y del 35% respecto a 2024, aunque aún permanece alrededor de un 10% por debajo del récord alcanzado en julio de 2022.
La FAO también refleja la tendencia alcista
El Índice de Precios de la Carne elaborado por la FAO registró en junio 154,1 puntos, apenas por debajo del valor de mayo (155,6 puntos), aunque un 12% superior al de junio de 2025 y un 24% más alto que el registrado dos años atrás.
De esta manera, los indicadores internacionales reflejan que la carne vacuna argentina continúa posicionándose con valores históricamente elevados en los mercados externos, impulsada tanto por la demanda como por la composición de las exportaciones.
El pollo superó a la carne vacuna y se convirtió en la proteína más consumida por los argentinos





