Como si guardara rencores con quienes han sido sus maestros alguna vez, el Presidente decidió de un día para otro recortarles el salario a los docentes de todo el país entre un 10 y 15%. También canceló la discusión nacional para fijar el piso salarial del “cargo testigo”.
Detrás de toda la puesta en escena mediática con el fin de distraer la atención de la crisis económica descomunal que está provocando, y que incluye entre sus fuegos de artificios el ataque a Lali Espósito y la confrontación con gobernadores, donde eligió a Martín Llaryora como favorito para subirlo al ring, el presidente Javier Milei profundiza su salvaje plan de recortes poniendo de rodillas a los sectores medios de la sociedad.
Como si guardara rencores con quienes han sido sus maestros alguna vez, Milei decidió de la noche a la mañana recortarles el salario a los docentes de todo el país entre un 10 y 15%. Lo hizo de manera unilateral y en silencio, sin comunicación oficial, a espaldas de los trabajadores de la educación, ignorando a las autoridades provinciales y sin dar explicaciones a nadie, actitud propia de una persona autoritaria e indiferente al sufrimiento de la gente.
El Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid) ya no existe para las autoridades nacionales, a pesar de que fue prorrogado para este año el Presupuesto 2023, donde está incluido este componente salarial para docentes públicos y privados de todo el país que se desempeñen en el nivel inicial, primario, secundario y terciario no universitario.
Y como si no alcanzara su mensaje de desprecio hacia la educación, a menos de 24 horas de que oficialmente el gobierno nacional convocara a Paritaria Nacional Docente, el mismísimo Milei, en declaraciones radiales, anunció lo contrario y dijo que la paritaria docente “es una cuestión que tiene que ser abordada por los trabajadores con sus empleadores”, dejando en manos de los gobernadores la discusión salarial y cerrando las puertas a un encuentro con todos los actores nacionales que forman parte del sector educativo.





