Una semana atrás había sido inmovilizada con ese dispositivo por un policía cuando blandió un cuchillo en el geriátrico en el que estaba internada. El caso ocurrió en Australia.
Una mujer de 95 años que fue supuestamente electrocutada con una pistola paralizante Taser por un agente policial en la residencia de ancianos en la que vivía en Australia falleció el miércoles en el hospital, informó la policía de Nueva Gales del Sur.
Clare Nowland, quien padecía demencia, recibió la descarga de la pistola eléctrica después de que el personal de la residencia la encontró sosteniendo un cuchillo fuera de su habitación en el centro de Cooma, en el sureste de Australia, el miércoles de la semana pasada, informó entonces la policía.
La mujer recibió lesiones críticas, incluida una fractura de cráneo en el incidente.
La Policía abrió una investigación e informó el miércoles que el agente comparecerá ante un tribunal la próxima semana para enfrentarse a los cargos de lesiones graves por imprudencia temeraria, agresión con resultado de lesiones corporales y agresión común, según consignó la agencia Reuters.





