El Gobierno nacional lo formalizó este lunes a través de su publicación en el Boletín Oficial.
La medida, anunciada previamente por el ministro de Economía, busca estimular la liquidación de divisas en un contexto de necesidad de fortalecer las reservas del Banco Central y en paralelo a negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para un nuevo préstamo.
La disposición, que estará vigente hasta el 30 de junio, abarca cultivos clave como soja, trigo, maíz y girasol, mientras que elimina las retenciones para productos de economías regionales como azúcar, algodón, cuero bovino, forestoindustria, tabaco y arroz, entre otros. Según el Ministerio de Economía, esta decisión implicará un esfuerzo fiscal de aproximadamente 800 millones de dólares.
El decreto oficial subraya la importancia de las exportaciones agroindustriales, que representan más del 60% de las ventas externas del país, y destaca que en 2024 estas exportaciones crecieron en valor un 25% respecto al año anterior.
Sin embargo, reconoce que el sector enfrenta desafíos como condiciones climáticas adversas, caídas en los precios internacionales y márgenes de ganancia reducidos para los productores.
Luis Caputo, titular de la cartera económica, señaló que esta reducción busca mejorar el tipo de cambio para los agroexportadores y alentar la inversión en el sector. “Las retenciones son un impuesto distorsivo que impide la expansión de cultivos y afecta la competitividad de los productores”, expresó Caputo.
Analistas económicos destacaron los posibles efectos de la medida. Según Aurum, la mejora del tipo de cambio, junto con otras herramientas financieras, podría impulsar el ingreso de divisas en el corto plazo.
GMA Capital, por su parte, señaló que esta política beneficia a los productores al reducir la carga fiscal en un contexto de altos costos en dólares y márgenes ajustados.
No obstante, también se espera un impacto negativo en la recaudación fiscal, estimado en un 0,12% del PIB, y una posible presión inflacionaria en productos derivados de cultivos, como harinas y aceites. A pesar de esto, el Tesoro podría beneficiarse con un adelanto en la recaudación por la aceleración en las liquidaciones de divisas.
El ministro de Economía destacó que estas medidas forman parte de una estrategia integral para potenciar la competitividad del sector agroindustrial, promover su inserción internacional y contribuir a la estabilidad económica del país.





