Hace algunos días , ocurrió un fuerte accidente en la ciudad de San Francisco, uno de los tantos que se dan casi a diario Este siniestro en particular sucedió en la intersección de Avenida Rosario de Santa Fe y calle España. En la fotografía, cómo reflejo de la problemática, se puede observar que dos motocicletas quedaron incrustadas tras el choque.

Los dos motociclistas fueron trasladados a un establecimiento de salud por el Servicio de Emergencias Médicas «UCEMED» y ninguno de los dos tenían casco, lo cual otra vez generó el interrogante:
¿Por qué la mayor parte de los sanfrancisqueños no usa el casco cuando va en moto?
Según un relevamiento que hizo Radio Estación 102.5, se pudo comprobar que aproximadamente de 10 motociclistas que manejan en la ciudad de San Francisco, sólo 4 utilizan el casco reglamentario. Sin lugar a dudas es la infracción de tránsito más frecuente en nuestra localidad.
Entre los factores que los entrevistados adujeron para no usar casco, señalaron sensación de incomodidad, eventuales molestias, falta de funcionalidad y altas temperaturas.
Los especialistas estiman que usar este implemento reduce un 73% el índice de mortalidad.
Cuando hay un siniestro, explican, el casco absorbe parte de la energía del impacto con su estructura, y el cerebro golpea contra el cráneo con menos fuerza. Dispersa la fuerza del impacto en una superficie más grande por lo que la energía del choque no se concentra tanto en una sola parte de la cabeza. Al mismo tiempo actúa como barrera que evita el contacto entre el cráneo y el objeto del impacto (por ejemplo, el suelo).
El casco exterior rígido, distribuye la fuerza del impacto en una superficie más grande y brinda protección a la cabeza procurando evitar la penetración de la misma por objetos externos mientras cubre las partes internas del casco, según explica un trabajo difundido por la organización Luchemos por la Vida que agrega que la capa interna de absorción de impacto está formada por un material que amortigua y distribuye la fuerza del impacto.
Destacan a su vez que “para que el casco actúe eficazmente es fundamental que esté correctamente colocado, y que sea del tamaño acorde a la cabeza, quedando fijo y sin movimiento”.
El casco deberá ser reemplazado luego de un choque y/o después de 3 a 5 años de uso. Este elemento que es de uso obligatorio te salva la vida.
Estudios de efectividad
Destacan a su vez que el casco tiene una efectividad comprobada.
Mencionan, en ese sentido, distintos estudios realizados en el mundo que coinciden en el efecto protector del casco para reducir lesiones en la cabeza y muertes en choques de motos y bicicletas.
Un sumario de los principales estudios realizados en el mundo asegura que el uso del casco: disminuye el riesgo y la gravedad de las lesiones en un 72% aproximadamente. Disminuye el riesgo de muerte en, al menos un 39%, dependiendo esto de la velocidad del los vehículos involucrados. Disminuye los costos de salud asociados con los choques.

Destruyendo mitos
En cuanto a los argumentos de quienes no usan casco, los especialistas de Luchemos por la Vida indican que “son variados y coincidentes”,
Uno de los mitos más difundidos es el que dice que “el casco afecta la visión y no permite ver bien de costado”
Este argumento es rebatido por los datos científicos: la visión periférica es de entre 200º y 220º.
Los estándares de seguridad internacionales requieren que los cascos provean 210º de visión.
Alrededor del 90% de los accidentes suceden dentro de un rango de 160º (la mayoría restante son choques por atrás), así que está claro que los cascos no afectan la visión periférica y no contribuyen a los choques.
Otro mito reiterado indica que “con el casco no se pueden oír bien los sonidos de la calle”.
Esto también es rebatido por la ciencia.
Los cascos reducen la sonoridad de los ruidos, pero no afectan la capacidad del motociclista de distinguir entre diferentes sonidos cuando maneja.
Deben incrementarse los controles por el uso del casco con operativos de tránsito en la ciudad?

Te contamos algunas cualidades del casco que puede que no conozcas:
- Dispersa la fuerza del impacto sobre una superficie más grande, con lo cual hace que no se concentre en áreas particulares de la cabeza.
- Previene el contacto directo entre el cráneo y el objeto que hace impacto, al actuar como una barrera mecánica entre la cabeza y el objeto.
- El material mullido incorporado en el casco absorbe parte del impacto, y en consecuencia, la cabeza se detiene con más lentitud. Esto hace que el cerebro no choque contra el cráneo con tanta fuerza.
- Es importante protegerse los ojos, por eso deben tener visera. Además de tener un material resistente a los golpes, protege del viento, polvo, barro, agua e insectos.
- El casco debe ser liviano, de tamaño adecuado, que permita oír y esté fabricado bajo normas IRAM, con sus partes homologadas por el INTI. Tienen fecha de vencimiento por la vida útil de los elementos que lo componen y al sufrir el primer golpe, debe ser reemplazado.
No perdamos la cabeza, si viajamos en moto o cuatriciclo, usemos el casco.
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