Este viernes 8 de julio, se cumplen 13 años del conmocionarte asesinato de Natalia Vercesi, en manos de su marido Alejandro Alberto Bertotti.
En dialogo con Radio Estación 102.5, el médico forense, Dr. Mario Vignolo, recordó el caso y los detalles que lo llevaron a determinar que había sido el esposo el asesino. «Fue un caso importante una por ser de la ciudad, por el contexto y aparte porque eran gente conocida», aseguró.
En el año 2009, la atención de Argentina miró hacia San Francisco por el aberrante femicidio de Natalia Vercesi. Periodistas del país y la provincia transmitieron un caso que conmocionó a la ciudad.
Vignolo fue el forense de la causa, y lo unía un vinculo laboral con el asesino de la joven, Alejandro Bertotti. «Yo lo había contratado en el Hospital, a el ni lo conocía pero cuando se inauguró el Centro de Rehabilitación pregunté quien era el mejor kinesiólogo y me lo recomendaron a el, porque no hay dudas de que era uno de los mejores. Era un tipo con empatía y muy seductor, era un líder natural». Y agregó: «Yo no tenía ninguna amistad con el, a veces hola y chau, alguna charla corta, pero como profesional era excelente entonces eso te choca más».

Sobre su intervención el caso, recordó: «El haber intervenido esa noche, con los dichos de que había dos asesinos que la mataron, una ciudad toda alborotada por dos asesinos sueltos y al día siguiente ir viendo que había pistas que lo conducían hacia el como sospechoso, todo lo que surge después, y uno lo vivió de adentro porque era conocido, era forense. Después aparece Forti, que el hermano jugaba al fútbol con mi hijo que era excelente pibe. Se fueron dando cosas que uno familiarizaba, pero objetivamente tenías trabajar en lo suyo y fueron pericias importantes e interesantes, que llevaron a un final con un juicio con un veredicto muy bien fundamentado».
Al momento de enterarse que fue Bertotti quien asesinó a Vercesi, dijo que se sintió sorprendido. «La escena del crimen era una escena de un crimen pasional, que tampoco lo fue. Entonces yo esa noche le pregunté ‘¿Fuiste vos Ale?’, pero le pregunté inconsciente. Y me dijo que no, aparentaba estar shockeado, y seguramente lo estaba».
«El decía que los agresores habían salido por atrás, y justo en esa puerta que tenían que salir, había un tender y no estaba corrido. Entonces ya había unas leves sospechas, y más cuando las cámaras ven al día siguiente que nadie lo apunta a el cuando entran el auto, si bien había entrado Forti en el baúl. Antes de las 24 horas ya estaba fundamentado», recordó. Y agregó: «Yo tenía mis leves dudas. Un asesino que va a matar para defenderse no mata de 24 o 25 puñaladas. Y ninguna estaba en el abdomen, que dañara el embarazo. Inconscientemente había una sospecha».

Sobre el impacto del caso, expresó: «A uno le pega más porque era un conocido y alguien a quien admira profesionalmente».
A pesar de los cuestionamientos que se realizaron en ese momentos sobre la intervención en la escena del crimen, admitió: «Se fijó muy bien el lugar del hecho, yo personalmente tenía 96 fotos más las de la policía».

En referencia a los motivos que podrían haber desatado el asesinato, expresó que «es difícil determinarlo». Y analizó: «Se ve que había una pasión negativa hacia ella, por diferentes causas. Era un matrimonio que venía con conflictos».
Por su parte, destacó que el caso hubiera sido diferente si Forti moría en la casa. «Si a Forti lo hubiera matado ahí, sería un héroe nacional que mató al asesino de su esposa», aseguró.
En la actualidad, Alejandro Bertotti cumple una condena de cadena perpetua en la Unidad Penitenciaria Nº 7 de nuestra ciudad.





