Tras el anuncio del intendente Damián Bernarte sobre una serie de recortes en la planta política del municipio, desde la Unión Cívica Radical (UCR) emitieron un comunicado crítico en el que califican la medida como “demagógica, tardía y engañosa”.
El proyecto de ordenanza, que incluye la reducción del número de secretarías, el congelamiento de salarios para toda la planta política y otras acciones orientadas –según el Ejecutivo– a preservar la sostenibilidad financiera del municipio y asegurar la continuidad de los servicios esenciales, ya fue aprobado por unanimidad este jueves en el Concejo Deliberante.
Sin embargo, desde el Comité de Circuito San Francisco de la UCR, los referentes Marco Puricelli (concejal) y Cristian Canalis (tribuno de cuentas) señalaron que estas decisiones llegan con más de un año de retraso y que no resuelven el problema de fondo.
“Desde que asumió, Bernarte demostró tener las prioridades invertidas. Incorporó personal de forma indiscriminada, tercerizó servicios esenciales y despilfarró recursos en subsidios, ploteos y obras innecesarias”, denunciaron.
En su declaración, la UCR criticó especialmente la orientación del gasto municipal, al señalar que mientras se ejecutan proyectos como una ciclovía elevada y la construcción de un edificio policial sobre la Plaza Cívica, “los vecinos siguen esperando soluciones reales a sus problemas cotidianos”.
Los dirigentes radicales también recordaron que en 2024 fueron los primeros en acompañar el recorte de sueldos políticos, incluso aceptando una reducción de sus propias dietas. No obstante, denunciaron que el intendente nunca informó en qué se utilizó el dinero ahorrado y que continuó con lo que consideran una administración desordenada y poco transparente.
“El intendente se puso el traje de Papá Noel cuando asumió, creó la planta política más grande e ineficiente de la historia de San Francisco y sostuvo un festival de subsidios y contrataciones en negro”, expresaron.
Además, apuntaron que la municipalidad mantiene tercerizaciones costosas en servicios como seguridad y limpieza, pese a contar con personal suficiente.
Para la UCR, estas nuevas medidas de ajuste responden más a una necesidad de maquillar la gestión que a una verdadera vocación de austeridad. “Bernarte muestra que está reestructurando, pero sigue gastando sin control. La crisis económica y la caída de la recaudación lo obligan a tomar decisiones que llegan demasiado tarde. El peronismo generó su propia enfermedad, y ahora los vecinos seguirán pagando el costo de una mala administración”, concluye el documento.
Se aprobó el ajuste impulsado por Bernarte: Oposición y Suoem lo consideran insuficiente

