En un contexto de crisis económica, caída de la recaudación y recorte de fondos nacionales, el Concejo Deliberante de San Francisco aprobó por unanimidad un paquete de medidas impulsado por el intendente Damián Bernarte para reducir el gasto político y administrativo.
Tanto la oposición como Suoem expresaron duras críticas: advierten que los recortes son tardíos, cosméticos y que no deben recaer sobre los trabajadores.
El proyecto, que fue acompañado por todos los bloques, prevé la reducción de nueve a siete secretarías, la fusión de áreas como Innovación con Educación y Prevención con Gobierno, la baja del 30 % de los cargos políticos y el congelamiento salarial para toda la planta política por 120 días. Además, se implementarán topes al pago de horas extras por secretaría.
Bernarte defendió las medidas asegurando que buscan “garantizar la estabilidad de la ciudad y sostener los servicios esenciales” en un contexto de emergencia. “Desde hace más de un año y medio, el municipio se hace cargo con fondos propios de responsabilidades que antes eran compartidas con la Nación”, argumentó. También subrayó que el esfuerzo debe comenzar desde la política: “La prioridad son los vecinos y los servicios que merecen”.
Críticas desde la oposición: “No alcanza y llega tarde”
A pesar de votar afirmativamente, desde San Francisco Cambia y la UCR cuestionaron fuertemente al oficialismo. La concejal Cecilia Roffé consideró que se trata de “una reacción tardía” frente a una crisis previsible y responsabilizó a Bernarte por una gestión “ineficiente y desbordada”.
“Lo venimos advirtiendo hace tiempo. Esto no es austeridad, es la consecuencia de haber despilfarrado recursos y armado una estructura política sobredimensionada para amigos del poder”, afirmó.
Roffé también denunció contradicciones en el discurso oficial: “Mientras responsabiliza al Gobierno nacional, sigue contratando asesores, ampliando cargos y priorizando obras que no son urgentes, como una ciclovía elevada o un edificio policial en plena Plaza Cívica”.
Por su parte, desde la UCR, el concejal Marco Puricelli y el tribuno de cuentas Cristian Canalis recordaron que ya habían advertido sobre el ingreso masivo de personal, la tercerización de servicios y subsidios mal orientados.
Acusaron al intendente de haber construido la “planta política más grande e ineficiente de la historia local” y lamentaron que nunca se rindieran cuentas claras sobre los ahorros anteriores.
El Suoem se declara en alerta: “No vamos a pagar el costo del desorden”
Desde el gremio municipal, la reacción fue inmediata. El secretario general del Suoem, Víctor Lescano, responsabilizó directamente al Ejecutivo por el déficit de 350 millones de pesos: “Si hay desorden financiero, no es culpa de los trabajadores que todos los días ponen el cuerpo para que la ciudad funcione”.
Lescano calificó los anuncios como “medidas para la tribuna” y exigió una revisión profunda del presupuesto 2025, que asciende a más de 69 mil millones de pesos. También cuestionó la proliferación de cargos jerárquicos:
“Crean direcciones sin evaluar consecuencias. Después las dan de baja, pero el daño ya está hecho”.
El sindicato denunció sueldos achatados, inflación sin compensación y falta de aumentos desde hace tres meses. En este marco, anunciaron que continuarán en estado de asamblea y en alerta, y que mantendrán reuniones con el Ejecutivo para exigir que el ajuste no recaiga sobre los empleados.
En suma, aunque el Concejo avaló el paquete de medidas como un paso necesario, la controversia política y gremial continúa abierta, con fuertes cuestionamientos sobre su profundidad, impacto real y sostenibilidad a largo plazo.
Marco Puricelli cuestionó el manejo presupuestario del municipio
Roffe y Puricelli cuestionaron la reducción de sueldos en planta política
La oposición se suma al recorte salarial del intendente Bernarte

