La mujer fue descubierta por la tía de la recién nacida cuando intentaba sacar a la bebé escondida dentro de una bolsa. En su casa, la Policía encontró una cuna, pañales y ropa de bebé.
Una enfermera fue detenida tras intentar secuestrar a una beba en la Maternidad Doña Evangelina Rosa, en la ciudad brasileña de Teresina. El hecho no se concretó gracias a la rápida intervención de la tía de la recién nacida, quien sospechó de la actitud de la mujer y logró recuperar a la bebé. Toda la secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad.
La acusada, Auricélia Rocha, trabajaba desde hacía dos años en la maternidad y ese día se encontraba de licencia. Según la familia, le dijo a la madre de la beba, de 14 años, que debía llevarse a la recién nacida para realizarle estudios de rutina.
La situación despertó sospechas en la tía de la bebé, Daniela, quien decidió seguirla. Minutos después, observó que la enfermera salía de la habitación sin la beba, llevando una gran bolsa negra, e ingresaba a un baño.
Al interceptarla, Daniela le quitó la bolsa y encontró a su sobrina escondida en su interior. Inmediatamente pidió ayuda y evitó que la mujer escapara con la recién nacida.

Simuló un embarazo y tenía preparada una habitación para un bebé
Durante la investigación, la Policía descubrió que Rocha había fingido estar embarazada ante su familia. En su vivienda encontraron pañales, ropa de bebé, una bañera, un moisés y una cuna, mientras que sus familiares aseguraron que creían que realmente esperaba un hijo.
La mujer no fue detenida en el momento del hecho porque la denuncia se formalizó horas después. Posteriormente, la Justicia ordenó su prisión preventiva. Tras la repercusión del caso, fue internada en una clínica psiquiátrica y, al recibir el alta médica, quedó detenida.
Durante su declaración, la acusada optó por guardar silencio.
Su abogado informó que Rocha se encuentra bajo tratamiento psiquiátrico, presenta síntomas esquizofrénicos y atraviesa un fuerte trauma tras haber sufrido abortos espontáneos, lo que, según sostuvo, le hizo creer que seguía embarazada.
No obstante, la Policía indicó que hasta el momento no existen pruebas que acrediten una incapacidad penal y sostuvo que la mujer actuó sola.
La enfermera enfrenta una causa por intento de secuestro de una menor, un delito que en Brasil contempla penas de entre dos y ocho años de prisión.





