Una nueva ley de biocombustibles podría impulsar inversiones y empleo en Córdoba

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El proyecto, que cuenta con media sanción del Senado y se debate en Diputados, propone aumentar las mezclas de bioetanol y biodiésel en los combustibles tradicionales. La iniciativa podría generar inversiones por 500 millones de dólares en las provincias productoras y fortalecer la industrialización agropecuaria.

La discusión por una nueva ley nacional de biocombustibles abre nuevas oportunidades para Córdoba, una provincia con una importante producción agrícola y un sector bioenergético consolidado. La iniciativa busca ampliar el uso de bioetanol y biodiésel, impulsar la actividad industrial y generar empleo en las localidades del interior.

El proyecto ya obtuvo media sanción del Senado y comenzó a debatirse en la Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara de Diputados. Entre sus principales propuestas, contempla elevar la participación del bioetanol en las naftas del 12% al 15% y la del biodiésel en el gasoil del 7,5% al 10%.

Una mayor demanda de estos combustibles podría favorecer el aprovechamiento de las materias primas, ampliar la actividad de las plantas existentes y brindar previsibilidad para nuevas inversiones.

Córdoba cuenta con condiciones para aprovechar la expansión del sector, gracias a la disponibilidad de maíz, las plantas industriales, las empresas tecnológicas, las universidades y las experiencias de utilización de combustibles con mayor contenido renovable.

El entramado provincial incluye grandes productoras de bioetanol, minidestilerías, plantas de biogás, generación de energía con biomasa y firmas de ingeniería. Según información del clúster provincial, las grandes empresas que lo integran producen alrededor del 70% del bioetanol de maíz destinado al corte de combustibles en Argentina.

La industrialización en origen permite transformar los granos en productos con mayor valor agregado y generar demanda de transporte, mantenimiento, equipamiento y servicios profesionales. Además, la elaboración de bioetanol produce coproductos, como la burlanda, utilizada en la alimentación animal, que vincula esta actividad con otras cadenas agropecuarias.

De esta manera, el crecimiento de las bioenergías podría multiplicar las oportunidades económicas y fortalecer la producción industrial en el interior provincial.

Una proyección de inversiones para las provincias productoras

El potencial del sector fue uno de los ejes del 3° Foro Público-Privado de Biocombustibles y Bioenergías, realizado en Córdoba el 13 de octubre bajo el lema “Los biocombustibles como vector energético federal”. El encuentro reunió a más de 250 representantes de los ámbitos público, privado, académico y del transporte.

Durante la jornada, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Fabián López, definió a las bioenergías como una expresión de “la vaca viva”, complementaria de Vaca Muerta. También destacó la posibilidad de avanzar hacia el marco legislativo que reclaman el exgobernador Juan Schiaretti y el actual mandatario provincial, Martín Llaryora.

Por su parte, la senadora salteña Flavia Royón señaló que el proyecto podría habilitar inversiones por 500 millones de dólares en las provincias productoras, entre ellas Córdoba, Santa Fe, Salta, Tucumán y Jujuy. La cifra corresponde a una proyección para el conjunto de esos territorios y está vinculada con posibles nuevas plantas y desarrollos industriales.

Royón también destacó que la experiencia cordobesa en el uso de mezclas superiores a las exigidas a nivel nacional fue tomada como referencia para la iniciativa.

La experiencia de Córdoba con combustibles renovables

La provincia cuenta con antecedentes en la promoción de estas energías a partir de la Ley Provincial 10.721, que impulsa la producción y el consumo de bioenergías, además de la incorporación de mezclas con mayor contenido renovable en flotas públicas.

Desde diciembre de 2024, una estación de servicio de la ciudad de Córdoba ofrece al público B20, gasoil con un 20% de biodiésel, y E17, nafta con un 17% de bioetanol, según informó el Gobierno provincial.

Estas experiencias constituyen una base para ampliar la utilización de biocombustibles en el transporte de cargas y pasajeros. Para sostener su expansión, también será necesario contemplar controles de calidad, compatibilidad técnica e infraestructura de abastecimiento.

La discusión legislativa incluye diferencias entre los distintos actores de la industria. En Diputados, representantes de pequeñas y medianas empresas de biodiésel reclamaron modificaciones para preservar su participación frente al nuevo esquema de competencia.

En ese contexto, uno de los desafíos será establecer reglas que permitan ampliar el mercado, brindar previsibilidad a las inversiones y generar oportunidades para empresas de distintas escalas.

Para Córdoba, una nueva ley podría consolidar la articulación entre el campo, la industria, la energía y el conocimiento, con el objetivo de impulsar la producción, atraer inversiones y generar empleo en diferentes localidades de la provincia.

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