La violencia urbana se convirtió con el correr de los años, en una temática recurrente que afecta a la sociedad. El médico psiquiatra, Osvaldo Rubiolo, visitó los estudios de Radio Estación 102.5 para analizar la problemática que aqueja en la actualidad. «Las personas están viviendo día a día momentos de suma decepción», comentó.
«La violencia, sobre todo en grandes ciudad, viene incrementándose hace ya prácticamente más de 10 años. Es una cuestión en la cual la contención social se ha resquebrajado y comenzamos a caer todos», explicó.
De acuerdo a su análisis, la ruptura del entramado social, se debe a que «las instituciones que nos tienen que nos tienen que cuidar, que resguardar, no están funcionando adecuadamente». En este motivo, argumentó: «No tenemos buena seguridad, no tenemos buena educación, no tenemos justicia, no tenemos trabajo, tenemos las consecuencias de la pandemia, no hay futuro fundamentalmente para los jóvenes, la situación económica influye».
«La sumatoria de todos esos factores, hace que al momento actual el caos a nivel social es muy grande, entonces las personas están viviendo día a día momentos de suma decepción», dijo. Y agregó: «De alguna manera, todo el mundo se ve extremadamente comprimido y de ahí comienza de alguna manera a ponerse en una situación de suma tirantez».
En este sentido, ejemplificó: «Si yo trabajo muchas horas y noto que no puedo mantener la casa, la familia, es una situación que predispone mal a la persona. Y encima veo que me están cobrando cosas carísimas, comer, vestirse, es muy caro». Y agregó: «Lo que vale un par de zapatillas, un guardapolvo, ¿Cuántas horas tiene que trabajar una persona para poder tener lo mínimo? No se llega a lo básico y eso hace que la persona se cargue de rabia, de odio».
«Si desde las instituciones no hay una bajada de línea adecuada, no hay ley. Cualquiera puede hacer lo que quiere, y pareciera que no le pasa nada, salvo algunas excepciones», dijo.
En este sentido, apuntó contra la respuesta del gobierno ante la situación. «El gobierno no está dando las respuestas necesarias a lo que necesita hoy la sociedad. No son atinadas, no son coherentes ni acordes a lo que está pasando. En salud mental, donde después de la pandemia se han incrementado notoriamente los casos de suicidios, de depresión, de ansiedad, hay mayor consumo de sustancias ilícitas, ¿Y que respuestas dan?», cuestionó.
Sobre el clima de violencia y tensión, expresó: «Terminados enfrentados entre nosotros mismos, y eso es lo peor que nos puede pasar a una sociedad». Y resaltó: «La desesperación en la cual estamos viviendo, sin normas, sin ley, sin pautas, esto se torna cada vez más peligroso porque la violencia engendra más violencia».
«Cada familia puede decir e inducir a sus hijos que se porten bien, pero después cuando sale a la calle, la situación es totalmente distinta. Es una selva donde siempre está la provocación, el discutir, pelear, y así están pasando cosas que son insostenibles», destacó.
De acuerdo a su reflexión, el desenlace en este presente se debe a «varios malos gobiernos llevaron a esta situación tan caótica y desastrosa que estamos teniendo». Y especificó: «Desde el 2001 que tuvimos una crisis con una debacle económica tan grande, hubo muy pocos períodos de bienestar. Yo diría la primer parte del gobierno de Néstor Kirchner hubo cierta tranquilidad y de ahí en más todo fue decayendo. No fue bueno lo de Cristina Kirchner, lo de Macri, ni lo que está haciendo este gobierno».
«No hay ética, no hay moral, vemos el pueblo totalmente empobrecido y solamente muy pocos pueden subsistir dignamente. Y sobre todo ver que los políticos se entronan en el poder, no los saca nadie y ellos viven cada vez mejor», analizó.
Además, aseguró la pandemia y las pérdidas que generó, dejaron secuelas en la sociedad. «Hay muchas familias dolidas por lo que ha ocurrido durante la pandemia», dijo.
Por su parte, apuntó contra las políticas educativas impulsadas en los últimos años que «no le dan importancia a la educación».
En cuanto a las herramientas para erradicar estas conductas, Rubiolo comentó: «Hay que darle mucha más importancia a la cultura, a la educación, al deporte y fundamentalmente a tener normas generales de convivencia como corresponde».





