En las últimas horas, trabajadores de la planta que ZF Argentina posee en la ciudad de San Francisco fueron notificados de la finalización de sus vínculos laborales.
Se trata de 43 empleados que se encontraban contratados de manera eventual y que llevaban entre seis y doce meses desempeñándose en la fábrica ubicada en la intersección de avenida Cervantes y avenida De la Universidad.
La decisión se conoció luego de que el director general de ZF Argentina, Andrés Fava, expusiera públicamente la compleja situación productiva que atraviesa la empresa dedicada a la fabricación de amortiguadores y reclamara al Gobierno nacional reglas claras y mayor sensibilidad frente al impacto de la apertura de importaciones.
Según confirmaron fuentes vinculadas a la compañía, la desvinculación alcanzó exclusivamente a contratos eventuales. Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) San Francisco, por el momento, no hubo declaraciones oficiales debido a la premura del tema, aunque días atrás el gremio ya había manifestado su preocupación por los efectos que la apertura indiscriminada de importaciones estaba generando tanto en pequeñas como en grandes empresas del sector.
Días antes de conocerse los despidos, Fava planteó la necesidad de “racionalidad” en las decisiones económicas del Gobierno nacional. En ese contexto, sostuvo que si bien comprende los desafíos actuales, “llega un momento en que no importa lo que hagas, nada es suficiente cuando la situación no es razonable y cuando la cancha no es pareja”.
El directivo señaló que una economía abierta puede ser positiva, pero advirtió que, sin un criterio equilibrado, termina siendo contraproducente.
“La industria necesita reglas claras y sensibilidad a la situación. Nadie quiere volver al pasado, pero tampoco perderse en un futuro de decisiones que no son razonables”, afirmó, al tiempo que destacó algunas iniciativas oficiales, aunque insistió en la necesidad de actuar con mayor racionalidad.
En relación con el crecimiento de las importaciones, Fava indicó que en el último año el aumento fue “abrupto”, principalmente de productos de origen asiático. En ese sentido, remarcó que si las condiciones locales fueran similares a las de China, la empresa podría fabricar amortiguadores “igual o más baratos”.
La discusión por el impacto de las importaciones en la industria automotriz se intensificó en los últimos meses. En el caso puntual de los amortiguadores, las importaciones habrían registrado un incremento cercano al 300%, lo que generó fuertes tensiones en la cadena de valor del sector.
ZF Argentina cuenta con una extensa trayectoria en la producción de amortiguadores en San Francisco.
La empresa inició su actividad bajo la conducción de la familia Delfabro, fue adquirida en 1997 por Sachs y, en 2003, pasó a formar parte del grupo alemán ZF Group. Actualmente, el grupo posee siete plantas en Sudamérica, aunque la fabricación de amortiguadores se concentra exclusivamente en San Francisco, además de Alemania y México.
Desde la conducción local de la firma volvieron a advertir que la apertura comercial, tal como se está implementando, avanza de manera desequilibrada y genera consecuencias negativas para la industria manufacturera nacional, un escenario que, según sostienen, ya comienza a reflejarse en el empleo.
Industrias de San Francisco en alerta por la apertura comercial a importaciones
La“Ciclotimia Argenta»: fuerte análisis del director de Sachz San Francisco





