«No vamos a seguir financiando ni rosca política ni lugares donde haya favores políticos», afirmó Manuel Adorni, al emitir el anuncio, sin prestar mayores referencias a la tarea histórica que viene desarrollando el Instituto Nacional desde hace casi 30 años.
A través del vocero presidencial, Manuel Adorni, el gobierno de Javier Milei anunció que avanzará con el «cierre definitivo» del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), como un primer paso del «desmantelamiento de diferentes institutos que no sirven para nada».
De esa manera, Adorni se refirió a este ente creado en 1995, durante la presidencia de Carlos Menem, con el fin de combatir la discriminación en todas sus formas; en un trabajo articulado con organizaciones de la sociedad civil, a través de un consejo asesor.
Con delegaciones en todas las provincias, el Inadi se viene encargando de recibir denuncias, investigar, realizar campañas y apoyar a las víctimas, en cuestiones relacionadas con toda forma de discriminación.
Asimismo, se encarga de llevar adelante programas apuntados a la visibilización y reivindicación de los derechos de grupos históricamente marginados.
Sin embargo, el vocero presidencial lo incluyó dentro de lo que desde el Gobierno califican como «institutos que no sirven para nada o son grandes cajas de la política o son lugares para emplear militantes».
«Tienen decenas de oficinas y muchas veces estos institutos tiene la particularidad de estar conducidos por funcionarios de dudosa idoneidad», aventuró, sin brindar mayores precisiones sobre esa declaración.
«No vamos a seguir financiando ni rosca política ni lugares donde haya favores políticos. No podemos hacer que la gente siga sosteniendo con sus impuestos a la política», concluyó, sin prestar mayores referencias a la tarea histórica que viene desarrollando el Inadi desde hace casi 30 años.





