Tras dos licitaciones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), el 98% de las ofertas se concentró en el financiamiento a cinco años. El Ministerio de Economía analiza extender los plazos y avanzar en nuevas líneas de crédito junto con organismos internacionales.
El Gobierno nacional analiza introducir cambios en el esquema de financiamiento destinado a impulsar los créditos hipotecarios. Después de las dos primeras licitaciones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), el equipo económico evalúa ampliar los plazos de colocación de los fondos, ante la marcada preferencia de los bancos por las alternativas de mayor duración.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, explicó que la posibilidad está en estudio y que todavía no hay una decisión definitiva. Durante una entrevista en el Club de Inversiones con el economista Miguel Ángel Boggiano, señaló que las entidades financieras se inclinaron mayoritariamente por el tramo de cinco años.
“El horizonte por ahora es cinco años; estamos contemplando dar más largo, pero todavía no se decidió, pero es muy posible”, afirmó el funcionario.
La iniciativa busca atender una de las dificultades que enfrenta el sistema financiero para ampliar los préstamos para vivienda: la diferencia entre los plazos de los recursos que utilizan los bancos para financiarse y el tiempo durante el cual deben sostener los créditos hipotecarios.
Cómo funciona el esquema del FGS
En agosto, el equipo económico anunció un programa de licitaciones por $2 billones con recursos del FGS, con el objetivo de facilitar el financiamiento bancario para la expansión del crédito hipotecario. El mecanismo contempla convocatorias de $200.000 millones.
Hasta el momento, se realizaron dos licitaciones, cada una con dos alternativas de financiamiento:
- A un año: con una tasa mínima de UVA + 2,5%.
- A cinco años: con una tasa mínima de UVA + 4,5%.
Los resultados mostraron una clara preferencia por la segunda opción. Según Daza, en la última licitación el 98% de las ofertas correspondió al tramo de cinco años, mientras que la participación de la alternativa a un año fue considerablemente menor.
Ante ese comportamiento, Economía considera la posibilidad de ofrecer fondos por períodos más extensos. Desde el sector bancario señalaron que ampliar los plazos podría ayudar a reducir el descalce entre el financiamiento disponible y la duración de las hipotecas, que pueden extenderse durante 15 años.
Las tasas hipotecarias comenzaron a bajar
Daza también destacó que el esquema tuvo efectos sobre las tasas de interés de los créditos hipotecarios. Según explicó, antes de estas licitaciones existían diferencias importantes entre las entidades: algunos bancos ofrecían préstamos a UVA + 12%, mientras que otros lo hacían a UVA + 9%.
“Con esto convergieron y muchos de los bancos comenzaron a bajar su tasa incluso por debajo de 7,5%”, sostuvo el viceministro.
La primera licitación se realizó el 7 de septiembre y adjudicó $200.000 millones a 13 bancos. En esa oportunidad, la tasa del tramo a un año quedó en UVA + 2,67%, mientras que la alternativa a cinco años cerró en UVA + 4,94%.
La segunda convocatoria tuvo lugar el 6 de octubre y distribuyó otros $200.000 millones entre 12 entidades financieras. En ese caso, la tasa a un año fue de UVA + 2,71%, mientras que la de cinco años se ubicó en UVA + 4,79%.
La evolución de las tasas y la concentración de las ofertas en el plazo más largo son algunos de los factores que el Gobierno tendrá en cuenta para definir las próximas convocatorias.
El programa del FGS forma parte de una estrategia más amplia para generar nuevas vías de financiamiento. Daza señaló que el mecanismo todavía está en una etapa inicial y aclaró que, por sí solo, no resolverá todas las dificultades que enfrenta el mercado hipotecario.
“¿Va a solucionar el problema? No, pero es un primer paso”, expresó.
Entre las alternativas en análisis, el funcionario mencionó conversaciones con el Banco Mundial y con los EFG para desarrollar otros mecanismos de licitación y ampliar los canales por los que los bancos puedan obtener recursos para prestar.
La intención oficial es complementar las herramientas actuales con nuevas fuentes de financiamiento y generar condiciones que permitan sostener el crecimiento del crédito para la compra de viviendas.
Uno de los casos mencionados es el del Banco Ciudad, que participó de las dos convocatorias. Según fuentes de la entidad, los recursos obtenidos en la primera licitación ya fueron utilizados.
Entre septiembre y octubre, el banco concretó 200 hipotecas escrituradas por un total de $16.800 millones, con financiamiento proveniente del FGS.
Estas operaciones también contaron con una subvención de la tasa para la compra de primera vivienda, lo que permitió ofrecer préstamos a UVA + 6,5%.
El Gobierno analiza ahora cómo continuar con el programa y si la extensión de los plazos permitirá ampliar la participación de los bancos y facilitar el acceso al crédito hipotecario.





