Cerraron más de 30.000 empresas argentinas en los últimos dos años y medio

Segun fundar el cierre de empresas en la D374J5PDFFESNNT3TGTV2ZSY6A

Según un informe privado, la cantidad de empresas registradas en el país cayó un 6% desde noviembre de 2023. Se trata del mayor retroceso para los primeros dos años y medio de una gestión presidencial en las últimas dos décadas.

En mayo, cerraron 2.371 empresas respecto del mes anterior, lo que significó una caída mensual del 0,49%. De esta manera, se acumula un total de 30.633 compañías que dejaron de funcionar desde que asumió Javier Milei en diciembre de 2023. La cifra representa un descenso del 6%, el mayor registrado durante los primeros dos años y medio de una gestión presidencial en las últimas dos décadas.

El dato surge del Monitor Mensual de Empresas elaborado por Fundar, un informe que analiza la evolución del entramado empresarial argentino a partir de información de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). Para este relevamiento, se considera empresa a toda persona física o jurídica que cuenta con al menos un trabajador registrado en relación de dependencia, con excepción del personal de casas particulares.

En mayo se registraron 481.724 empresas en la Argentina, unas 30.000 menos que en noviembre de 2023, cuando había 512.357 firmas. Además, el número actual se encuentra por debajo del máximo histórico de la serie, alcanzado en febrero de 2012, cuando se contabilizaron 540.282 empresas.

El informe muestra una reducción sostenida en la cantidad neta de empresas. En la comparación interanual se registraron 16.560 firmas menos, equivalente a una caída del 3,3%. Además, se acumulan 16 meses consecutivos de caídas mensuales y 27 meses seguidos de retrocesos interanuales.

El deterioro alcanza a la mayoría de los sectores

Desde Fundar señalaron que “el deterioro es generalizado”. Durante mayo, 15 de los 18 sectores económicos registraron caídas respecto del mes anterior.

Los sectores más afectados durante ese mes fueron alojamiento y gastronomía, con una disminución del 1,4%; industria manufacturera, con una baja del 0,9%; y transporte y almacenamiento, que retrocedió un 0,6%.

Si se toma como punto de partida noviembre de 2023, los sectores que más empresas perdieron fueron transporte y almacenamiento, con una caída del 17,1%; actividades inmobiliarias, con un descenso del 13,8%; y construcción, que registró una reducción del 9,3%.

En ese mismo período, los únicos sectores que aumentaron la cantidad de empresas fueron servicios administrativos, asociaciones y servicios personales, petróleo y minería, electricidad y gas, y administración pública.

La situación en las provincias

La reducción también se observa a nivel territorial. Todas las provincias registraron pérdidas durante el último mes, mientras que 23 de ellas presentan una caída tanto en la comparación interanual como desde noviembre de 2023.

La principal excepción es Neuquén, que incrementó la cantidad de empresas desde el comienzo de la actual gestión. En el extremo opuesto, La Rioja, Catamarca y Tierra del Fuego fueron las jurisdicciones que registraron los mayores retrocesos.

“Los datos muestran una economía cada vez más partida en dos. Mientras algunos sectores concentran inversiones de gran escala, buena parte del entramado empresario sigue achicándose. El desafío es que esas inversiones convivan con un tejido productivo más amplio y dinámico, capaz de generar empleo de calidad”, señaló Guido Zack, director de Economía de Fundar.

El reporte vinculó parte de las dificultades con crisis sectoriales, cambios en los niveles de consumo y la apertura de las importaciones.

Al mismo tiempo, el informe destacó que se confirmaron proyectos de gran escala vinculados con logística, energía y minería, varios de ellos aprobados para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

Según Fundar, se trata en su mayoría de inversiones intensivas en capital y de largo plazo, que conviven con una retracción del entramado empresarial en otros sectores de la economía.

Cierran más empresas de las que abren

El último informe de flujos de empleo y demografía de empresas de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social mostró que hacia fines de 2025 el balance entre la apertura y el cierre de empresas fue negativo.

Durante el cuarto trimestre de 2025, el stock de empresas se redujo en 6.243 unidades, equivalente a una caída del 1,1%, mientras que la tasa de cierres alcanzó el 3,8%.

Sin embargo, los datos oficiales aclaran que la reducción del entramado empresarial no se explica principalmente por un aumento extraordinario de los cierres, sino por el bajo nivel de apertura de nuevas firmas.

Durante ese período, las nuevas empresas representaron apenas el 2,5% del total, uno de los valores más bajos de toda la serie histórica y 1,3 puntos porcentuales por debajo de la tasa de cierres, que llegó al 3,8%.

La diferencia también tuvo impacto sobre el empleo. Las aperturas generaron alrededor de 39.500 puestos de trabajo, mientras que los cierres destruyeron unos 50.200 empleos, lo que dejó una retracción de aproximadamente 11.000 puestos laborales.

Una brecha que se profundizó después de la pandemia

El investigador Daniel Schteingart, sociólogo de Fundar y coautor del Monitor Mensual de Empresas, explicó que el nivel de cierres registrado en el país es el más alto del período posterior a la pandemia y que coincide con una fuerte caída en la creación de nuevas empresas.

La diferencia entre aperturas y cierres, según el especialista, es especialmente significativa porque solo fue superada en 2020, durante la pandemia, y en la crisis de 2001.

Schteingart también destacó que el fenómeno resulta llamativo porque se produce en un contexto en el que la economía argentina presenta crecimiento.

“En los últimos 30 años, siempre que crecía el PBI, subía la cantidad de empresas y viceversa. Cuando caía, se destruía. Ahora creció la economía y sigue cayendo la cantidad de empresas que hay en la Argentina”, explicó.

Para el investigador, la economía atraviesa dos realidades diferentes. Por un lado, el crecimiento del PBI está impulsado por sectores como petróleo, minería, agro y finanzas, actividades que requieren grandes inversiones, pero que generan relativamente poco empleo y tienen menor impacto sobre la cantidad total de empresas.

Por otro lado, las firmas que desaparecen pertenecen principalmente a actividades que atraviesan mayores dificultades y que tienen un peso importante en el volumen total de empresas del país.

Industria, construcción, comercio y transporte, entre los sectores afectados

Schteingart remarcó que el fenómeno no se limita a la industria. La actividad manufacturera, afectada por la apreciación cambiaria y la apertura de las importaciones, explica algo más de 3.000 empresas cerradas sobre las aproximadamente 30.000 que desaparecieron desde noviembre de 2023.

A este escenario se suman las dificultades atravesadas por la construcción, el comercio, los hoteles y los restaurantes, sectores que también registraron una reducción en la cantidad de empresas.

Otro de los cambios señalados por el investigador está relacionado con la transformación de las formas de trabajo y de organización productiva.

Un ejemplo es el transporte automotor de pasajeros, donde la reducción de empresas representa entre 4.000 y 5.000 firmas de las aproximadamente 30.000 que dejaron de funcionar desde noviembre de 2023.

Según Schteingart, esta disminución no significa necesariamente que todo ese trabajo haya desaparecido, sino que cambió la forma en la que se desarrolla la actividad, especialmente por el crecimiento de las aplicaciones y los nuevos modelos de prestación de servicios.

El escenario deja así una economía en la que conviven grandes inversiones concentradas en determinados sectores con una disminución sostenida del número de empresas, una baja creación de nuevas firmas y una pérdida de puestos de trabajo en distintas actividades.

El Gobierno profundiza los controles migratorios en todo el país para detectar extranjeros en situación irregular

Compartí esta noticia