Con la mira puesta en las elecciones de 2027, Rodrigo de Loredo comenzó a mover fichas en el tablero político cordobés. El ex diputado nacional ya dejó en claro su intención de postularse a gobernador y, en ese camino, avanza en el armado de listas y en la presentación de posibles candidatos a intendentes en distintas ciudades del interior.
El proyecto de De Loredo aparece todavía abierto en cuanto a su formato electoral. Si bien su pertenencia a la Unión Cívica Radical es indiscutible, no se descarta una candidatura por fuera del partido, ni tampoco eventuales alianzas. En ese sentido, durante un tiempo se exploró un acercamiento a La Libertad Avanza, aunque esa vía parece haberse ido desdibujando ante el protagonismo creciente de Gabriel Bornoroni, la gravitación de Luis Juez y, más recientemente, la irrupción de Verónica Sikora con intenciones propias.
En sus redes sociales, el ex legislador realizó una publicación que abrió las puertas a la candidatura a la gobernación en el próximo año y a quienes buscarán llegar a la intendencia de las localidades Río Tercero (Marcos Ferrer), La Falda (Javier Dieminger), Bell Ville (Juan Manuel Moroni) y Vicuña Mackenna (Roberto Casari), por parte del plano de la Unión Cívica Radical.

En este contexto, el interrogante se traslada al este provincial: ¿qué pasa en San Francisco?
En una primera etapa, el concejal local Marco Puricelli mantuvo cercanía política con De Loredo. Sin embargo, la posterior fractura de la UCR a nivel provincial modificó el escenario. El edil terminó alineándose con la campaña de Ramón Mestre, decisión que lo alejó del ex legislador nacional.
Tras la estrepitosa derrota electoral del exintendente de Córdoba capital, el liderazgo de De Loredo volvió a cobrar impulso dentro del radicalismo. Esa recuperación quedó reflejada en una cena de fin de año que reunió a varios referentes del partido y que fue leída como una señal de relanzamiento político. A ese brindis asistieron cerca de 200 personas y allí reafirmó ante su círculo cercano su candidatura a gobernador para las elecciones de 2027.
El brindis no solo fue una ocasión social, sino también un momento para enviar un mensaje a los miembros del radicalismo. La lista de invitados reflejó una selección deliberada, destacándose por las ausencias tan significativas como las presencias.
Entre los no invitados, se destacó la ausencia de Ramón Mestre, con quien De Loredo mantiene un prolongado conflicto político. Sin embargo, lo que sorprendió fue la falta de invitación a Dante Rossi, quien no recibió convocatoria al evento. Esta decisión generó rumores dentro de la UCR, apuntando a la existencia de una «lista negra». Según algunos asistentes, Rossi habría sido excluido debido a su actuación en la Legislatura, su liderazgo en un bloque propio y algunas posturas políticas que resultaron difíciles de justificar ante el resto del partido. Tampoco fue invitado el intendente de Mina Clavero, Luis Quiroga, aliado político de Rossi.
Un dato no menor también fue la ausencia de Marco Puricelli. Sobre esto, allegados al edil aclararon que fue invitado pero que no pudo asistir por la realización de la última sesión del año del Concejo Deliberante, lo que habla de una relación cordial entre ambas partes.
Por el Departamento San Justo, quien sí participó fue el exintendente de Morteros y actual legislador provincial José Bría. No obstante, su presencia no pasa desapercibida en un momento en el que muchos observan que ya no ostenta el poder territorial que supo tener en otras etapas.
Mientras De Loredo continúa recorriendo la provincia y consolidando apoyos, en San Francisco el panorama permanece abierto. Las definiciones aún no llegan, pero los gestos, las ausencias y las presencias comienzan a delinear un escenario que promete tensiones y reacomodamientos de cara a 2027.





