Si hablamos de cantina, se podría decir que la definición exacta de esa palabra sería la que funciona en el club «Colón». Todos alguna vez hemos probado las milanesas napolitanas, un pollo a la parrilla con un buen «chimi» o las empanadas de la cantina. Seguro que también todos hemos tomado una birra bien fría en alguna noche de verano.
Es un lugar que es muy elegido por la gente de San Francisco y se puede ver eso cada vez que uno va. En este sentido, hablamos con la familia que está encargada del lugar hace muchos años. Se trata de Los Castro, los cuales tienen un sentido de pertenencia muy grande.
Los Castro tuvieron dos etapas en la cantina del club Colón, la primera duró 10 años (del 83 al 93), después volvieron en el año 2001 y continúan hasta la actualidad. Hoy en día, el lugar está a cargo de Facundo «El pelado» Castro, José Gabriel Castro y Nancy Castro, los cuales trabajan codo a codo para llevar la mejor atención a la gente.

«Es un negocio que empezó mi papá, es un negocio familiar, en el 83 nosotros eramos más chicos pero siempre estuvimos ligados y veníamos a ayudar, siempre estuvimos con él. Es un lugar en donde trabajan varios familiares», manifestó Gabriel.
A su vez, explicó la enseñanza que tuvo de su padre, Facundo. «De mí papá aprendí todo, yo no sabía nada de gastronomía, yo era metalúrgico y aprendí todo con él», explicó el hijo.
Cabe destacar que Facundo «El pelado» Castro fue el precursor de la profesión en la familia y el cantinero le inculcó el amor por la cocina a sus hijos. «El club es algo muy importante para nuestra familia, hoy en día lo manejan mis hijos», señaló.
El significado de la cantina
Gabriel explicó que la cantina es algo muy especial para los Castro. «La cantina es el sostén de mi vida, desde chico veníamos a jugar al patio del club, vivíamos a la vuelta y siempre fue nuestra casa. Es un club muy conocido, más allá que antes era un club bochofilo, hoy tenemos un equipo de fútbol que juega en la Liga Amateur», detalló.
«La actualidad de la cantina es como el país pero bueno, entre todos nos levantamos bien temprano para pechar el carro entre todos, afortunadamente siempre salimos adelante, por lo menos podemos subsistir. Recibimos mucho apoyo por parte de la gente, ojalá siga así para que el club no desaparezca», agregó.

El club tiene dos claras especialidades, en este sentido, Castro sostuvo: «Nos hemos hecho conocidos por las famosas empanadas y las napolitanas, viene mucha gente del barrio y de toda la ciudad».
Los inicios
Según informó el «pelado» Castro, el club nació de la mano del fútbol en el año 1940. Cabe destacar que también tuvo básquet y fue muy reconocido por su actuación en las bochas. En el club, nunca faltó el deporte pero tampoco faltó la buena comida.
Un trabajo de generaciones

Una de las encargadas de la cantina es Nancy Castro, quien se refirió a la importancia del club en su vida. «Pasaron muchas generaciones, vinieron mis hijos y mis nietos, siempre se trabajó en familia y siempre le pusimos mucha garra, el club es parte de la vida nuestra, tratamos de hacer lo mejor y de brindar a la gente nuestra mejor atención, viene la gente porque es un negocio familiar», expresó.
En las noches de verano se puede ver el patio chopero desbordado de personas que van a disfrutar de una cerveza o de una picadita. También, todos los días, están las barras de históricos que se juntan a jugar las cartas y a tomarse un vermú o un vasito de vino. «Patio Chopero como hay en el club Colón, no hay en ningún lado de la ciudad», declaró Facundo.
Para finalizar, Nancy destacó: «El club Colón es familia, familia que trabaja y familia que viene a comer. Más allá de todo, el club es mi vida, hoy vienen mis nietos a correr por el patio, somos 6 hermanos y todos vinieron al club. El club Colón es parte de la historia de la familia Castro».
Por Luis «Pitu» Giordano





