En un día muy positivo para las bolsas, los bonos soberanos argentinos suben cerca de 1% en promedio, un alza similar a los de sus pares del Tesoro de EE.UU. El indicador de JP Morgan cede a 425 puntos, un piso desde abril de 2018.
El riesgo país de la Argentina registró una nueva baja este lunes y se posicionó en 425 puntos básicos, alcanzando su nivel más bajo desde el 27 de abril de 2018. El retroceso de 11 unidades en el indicador elaborado por el banco JP Morgan coincide con un escenario de fuertes subas en los mercados globales y un alza promedio del 1% en los bonos soberanos en dólares (Bonares y Globales).
La dinámica local se vio impulsada tanto por factores internacionales como por catalizadores domésticos. En el plano externo, los mercados reaccionaron de forma positiva tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre un acuerdo de alto el fuego provisional con Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz. La tregua provocó un desplome superior al 5% en los precios del petróleo (el crudo Brent operó en U$S 83 y el WTI por encima de U$S 80) y disparó ganancias de hasta un 2,2% en Wall Street, lideradas por el sector tecnológico.
En el orden local, el repunte de los activos locales estuvo apuntalado por la decisión de la calificadora S&P (Standard & Poor’s) de elevar la nota de la deuda soberana argentina y de varios ADRs que cotizan en Nueva York, sumándose a una medida similar adoptada previamente por Fitch.
Especialistas financieros destacaron que esta segunda mejora crediticia destraba restricciones normativas estrictas para los grandes fondos de inversión, los cuales requieren que al menos dos de las tres agencias internacionales ubiquen al país fuera del rango «CCC» y dentro de la categoría «B» para autorizar nuevas asignaciones de capital.
El mercado anticipa que este ajuste consolidará un cambio de precios positivo y permanente para los activos argentinos, el cual podría verse reforzado en las próximas semanas por nuevos factores, entre los que se destacan la formalización de líneas de financiamiento internacionales, el pago de cupones de bonos soberanos en julio, el alto nivel de compra de reservas del Banco Central y una eventual emisión de deuda en los mercados internacionales durante el tercer trimestre del año.





