En la última edición del programa «Algo Distinto», Vanesa Valero, pastelera local y creadora de Dulce Calu, compartió su camino como emprendedora.
Entre anécdotas y reflexiones, dejó claro que con pasión y perseverancia se puede llegar muy lejos, incluso cuando los recursos iniciales son limitados. “Empecé en 2017 o 2018, en la casa de mi mamá. No tenía nada. Mi suegra cocinaba tortas materas y me llamaba la atención; quise probar,” comentó.
Vanesa contó que su inicio fue un verdadero acto de creatividad. Sin dinero ni experiencia, recurrió a videos de YouTube y la prueba y error. “La batidora era de mi mamá, no había nada de lujo. Cocinaba para mi familia; ellos eran los primeros en probar y decirme si algo estaba bien o mal”, relató entre risas. Con el tiempo, las recomendaciones de boca en boca comenzaron a dar frutos, y su pequeño proyecto casero empezó a crecer.
Aunque durante cinco años todo lo aprendió de manera autodidacta, en 2022 decidió formalizar su aprendizaje. “Ahí fue cuando mi negocio realmente despegó. Siempre digo: uno nunca termina de aprender; incluso cuando te vayas de esta vida, algo nuevo habrá por descubrir,” reflexionó.
En ese momento también surgió la oportunidad de viajar a París para capacitarse en pastelería francesa con su mentor, Osvaldo Gross. “Fue un sueño hecho realidad. Cociné una semana en su programa y recorrimos las mejores pastelerías. Aunque fue caro, valió cada peso invertido,” comentó.
Vanesa también habló sobre los desafíos que enfrentó en su camino. “El principal obstáculo siempre fue el económico. Pero no hace falta tener mucho para empezar; es trabajar con lo que tengas y dar lo mejor de vos.”
Además, recalcó la importancia de contar con una red de apoyo: “Siempre estuvieron mi pareja, mi mejor amiga y mi familia. Cuando vienen esos momentos de lloradita, ellos te ayudan a seguir.”
Aunque su corazón sigue en las tortas materas y los clásicos que la vieron empezar, Vanesa también experimenta con recetas de alta pastelería. “No es fácil incorporar la pastelería francesa porque lleva materiales costosos y algunos no se consiguen acá. Pero aún así, me gusta mostrar lo que aprendí y darme esos pequeños gustos.”
Otro punto central fue la conversación sobre la búsqueda de equilibrio entre las múltiples facetas de la vida. Valero profundizó en cómo combinan su rol como emprendedora con las responsabilidades personales y familiares. “Al principio era muy difícil organizarme. La cocina demanda muchas horas y si no te sabes organizar, puede ser muy estresante. Hubo momentos en que me encontraba encerrada todo el día, y eso me hacía mal”, relató.
También habló de la importancia del diálogo en nuestro entorno próximo para mantener un balance. En ese sentido, Vane compartió cómo la actividad física le ayuda a desconectarse: “Voy al gimnasio, me río un montón, salgo agotada, pero con otra energía. Esas pausas son necesarias para oxigenarnos”.
Finalmente, destacaron que no todo siempre sale perfecto y que es importante aceptar las situaciones tal y como se presentan, evitando la autocrítica excesiva.
“Hacemos lo que podemos, y en esas situaciones de desborde, es esencial parar, respirar y estar presentes”, relató, enfatizando la importancia de la organización, el diálogo y el autocuidado como pilares para un equilibrio saludable entre la vida personal y profesional.
Para quienes están pensando en empezar su propio proyecto, Vanesa tiene un mensaje claro: “No se queden esperando el momento perfecto o el gran capital. Si les gusta algo, empiecen con lo que tengan. Todo es prueba y error, pero con paciencia y ganas, se puede.”
Vanesa Valero es el ejemplo vivo de que los sueños se construyen de a poco, con creatividad, amor y mucha dedicación. Hoy, su Dulce Calu no solo endulza paladares, sino también inspira a muchas mujeres a seguir sus pasos.
https://youtu.be/RJqg4WhTNhc
https://youtu.be/TnLGGZ1uVK4





