La multinacional autopartista ZF Argentina anunció la apertura de un Programa de Retiro Voluntario destinado a trabajadores de su planta de San Francisco, donde la empresa fabrica amortiguadores.
La medida se da en un contexto de fuerte crisis para el sector autopartista y para la industria nacional en general, atravesado por la caída de la producción, el aumento de las importaciones y recientes despidos.
Según informó la firma, el programa está dirigido a empleados que deseen desvincularse de manera consensuada y bajo determinadas condiciones, aunque la participación es estrictamente voluntaria.
La iniciativa se conoce pocas semanas después de la desvinculación de 43 trabajadores en esa planta, hecho que ya había encendido señales de alarma sobre la situación económica de la compañía.
En las últimas semanas, ZF Argentina —ex Sachs— había expuesto públicamente el complejo escenario que atraviesa. Su director, Andrés Fava, advirtió que la crisis no responde a un ajuste estacional, sino a una pérdida sostenida de competitividad. Según explicó, la fuerte competencia de productos importados, especialmente de origen chino, sumada a la apertura de importaciones y a las dificultades para adaptarse a un entorno económico cada vez más exigente, impacta de lleno en la producción y el empleo industrial.
Condiciones del retiro voluntario
De acuerdo a la comunicación interna enviada al personal, el programa contempla el pago de una indemnización equivalente al 80% de la que correspondería en caso de despido. El cálculo se realizará sobre la antigüedad del trabajador multiplicada por el mejor salario percibido en los últimos 12 meses. A ese monto se le adicionarán los conceptos legales y proporcionales, como vacaciones no gozadas y el Sueldo Anual Complementario (SAC) proporcional.
El plazo para inscribirse en el programa es acotado: los trabajadores interesados podrán hacerlo hasta el 13 de febrero de 2026.

Desde la empresa aclararon que la inscripción no garantiza automáticamente el acceso al retiro. “Inscribirse no representa ningún compromiso de otorgamiento”, señalaron, remarcando que la decisión final quedará a cargo de la firma, que evaluará cada solicitud de manera individual. Las resoluciones serán comunicadas semanas después y, en los casos en que exista acuerdo entre ambas partes, se avanzará con la firma formal del convenio de desvinculación.
En este contexto, ZF Argentina busca ofrecer una alternativa voluntaria a sus empleados, mientras la planta de San Francisco continúa atravesando un escenario complejo marcado por la caída de la actividad y los desafíos que enfrenta la industria autopartista frente al avance de las importaciones.
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